Archivo para enero, 2008

Ni lirismo ni abscesos

Posted in Sin sitio on enero 27, 2008 by siralsenbert

 

Ballet 1 de Cliff Kearns

Por la tarde he soñado con el absceso en la mejilla. Los límites, siempre vacilantes, entre la vida diaria y el terror aparentemente real (Kafka, Diarios, p. 389)

Pues yo, Franz, espero soñar algo esta noche. Espero que no sea en un absceso. Me despertaría, no te quepa la menor duda. No sueño nada, hace semanas que no sueño nada. Quizás se deba a que me quedo dormido con los auriculares escuchando La noche menos pensada.

Es irresponsable viajar e incluso vivir sin tomar notas (Kafka. Diarios, p. 397)

Franz, llevo cinco minutos buscando en la Moleskine una anotación que escrita, me pareció que la había escrito mi musa Gilberta. No la encuentro, joder. Era muy lírica. Franz, llevo tiempo sin viajar pero ahora lo voy a hacer: miro el vaso de whisky que tengo junto a mi. Vaso ancho con cubitos balumbas. Licor sabroso y convencido de que no es propicio para producir sueños. Me da igual, de verdad.

¡Franz!, encontré la anotación. No está ni por asomo a la altura de las tuyas pero invité a Gilberta a un café.

Soy capaz de volcar un florero de un manotazo. También de abrir el grifo y llenar un vaso de agua. Es más, soy capaz de bebérmelo y después, tras sestear durante dos horas –sí, también soy capaz de sufrir a ese nivel- levantarme y dirigirme al retrete a orinar. Soy capaz de todo esto pero me pregunto, ¿por qué no soy capaz de cerrar los ojos y soñar? ¿Seré demasiado mundano?

Joder, dadme una respuesta, os lo suplico. A pesar de su falta de lirismo.

 

 

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Metamorfosis mundana

Posted in Sin sitio on enero 25, 2008 by siralsenbert

 

Polilla de la muerte de Enrique García Lozano

Yo no sé si por el pezón derecho puede llegar a morir Demetrio Bombardino. Lo que sí sé es que sus conocimientos más mundanos los adquirió en el retrete, en esos ratos en los que de verdad estaba solo. Qué cantidad de vida se le iba cada vez que tiraba de la cadena. Joder, ya lo decía Kafka: “sabía muchas cosas mundanas; todas las había estudiado en el retrete”. No os voy a descubrir a Kafka, faltaría más, pero él no usa el verbo aprender sino el verbo estudiar. En el retrete se estudia, porque para aprender, nosotros que somos más mundanos que una gitana aireándose el coño, nos bastaría con leer las etiquetas del champú anticaspa. Ya, vosotros levitáis, como la hija de Linacaperucha, una amiga mía que está muy buena y de la que algún día os contaré cómo se enrolló con Dostoievski no sin antes proferir en ruso algo parecido a: ¡antes te duchas, so guarro! Kafka, por lo menos, deduzco e imagino por sus diarios, era presumido y endeble pero estudiaba en el retrete la forma con la que darle cobijo literario a una cucaracha que hizo de protagonista en La metamorfosis ¿O fue un escarabajo? No, aún no la he leído, ¿qué pasa?

Mi trauma bipolar

Posted in Sin sitio on enero 24, 2008 by siralsenbert

Aquí viene el sol de Drew Darcy 

 

Cuando tenía esos años me acostaba con dos mujeres. Bueno, no, ellas eran fermosas mozas. En cierta ocasión me llamaron la atención por ello; estaba delante de un confesionario y la pelusilla de mis huevos ya había crecido lo que tenía que crecer. Entonces, una noche de invierno, llamé a uno de mis siete hermanos y le dije que se bajara los pantalones del pijama. No, él aún no tenía.  Ayer descubrí el origen de uno de mis traumas infantiles. Recordando esta anécdota me he acordado de él, del trauma, no del cura que me confesaba: ¿dónde tiraron aquellos burgueses las cenizas del soldadito de plomo y la bailarina que se fundieron sobre las ascuas de aquella bonita chimenea? Pincho por quinta vez consecutiva en el iTune Someone to love de Fountains of Wayne. Me regocija, me refocila y me excito. Los he descubierto hoy en Música es Tres. A la deriva, como siempre, sin tres segundos libres pero con tres horas diarias para la lectura de diarios, ahora, el de Kakfa. Qué presumido era el zagal. Me convierto en editor paulatinamente y descubro muchísimas lagunas en mis formas de expresar por escrito lo que quiero expresar por escrito. Leo mucho más y encuentro muchos más defectos en mi prosa. ¿Qué prosa, gilipollas? Hasta ayer, horripilante. Ahora, y por sexta vez, Someone to Love. Qué pesado. Tampoco lo vais a creer pero como Bolaño, “ayer por la noche, a eso de las cuatro de la madrugada, vi en la tele una película que era mi biografía o mi autobiografía o un resumen de mis días en el puto planeta Tierra”. Pero de esto, nunca me he asustado. A Kafka también le sucedían cosas que me suceden a mi pero me da tanta vergüenza contarlas, que tendréis que leer su diario. El mío no lo editaré. Séptima vez. 

Hechos para…

Posted in Sin sitio on enero 19, 2008 by siralsenbert

La Gare de Alain Kleinmann

Los periódicos están hechos para no leerse. Tú coges un periódico y puedes leer el título, el antetítulo, el sobretítulo, no tienes que leer el texto, el propio periódico te dice: no leas el artículo. El periódico hoy está hecho para no leerse. Por momentos tengo la sensación de que existe una especie de odio a la literatura y al pensamiento intelectual.

(Tabarovsky en Quimera, enero 2008)

Es un suceso. Nos sucede con frecuencia. Ayer y hoy. Mañana nos reta. El carril de la cultura, las vías de la comunicación están manoseadas; como ajadas, putrefactas. Huele algo mal y así, el aire es mefítico. El pensamiento divergente vacila entre qué hacer, si hibernar o sumergirse bajo tierra hasta llegar justo al límite imaginario de los siete metros; más allá, el núcleo terrestre. Ese que dicen que está fundido pero que nadie lo ha visto. Qué puta es la ciencia, qué bien se vende.

Ja, leyenda urbana…

Posted in Sin sitio on enero 18, 2008 by siralsenbert

 

Aaaaah de Cristian Barnes

En la Sierra de Treviño, en un pueblo perdido: Benalúa de las Villas.

El sábado pasado se celebraba una boda: la de los García y la de los Torrecilla. El lunes la noticia corría como la pólvora y no sólo por Benalúa sino por Guadix y por Iznalloz, por Granada y Jaén, por mi casa y ahora, por la tuya.

Toda boda tenía su noche y toda noche su encanto; y todo orgasmo, un responsable.

Matías, hijo del carbonero del pueblo. Dori, licenciada en Filosofía por la Universidad de Granada y retirada a Benalúa con el fin de elucubrar acerca del crecimiento periférico de las habas de temporada en invierno. Moza y lozana. Serrana y jaquetona. Extraña unión. Amantes sin cabeza durante tres años y decisión final: nos casamos, Matías, te quiero, Dori. ¿Quién decía que el deshollinador de Mary Poppins no tenía derecho a una hembra bretona dispuesta a gozar de las mieles de la horizontalidad? Carbón y filosofía, encanto, orgasmo, gozo; la realidad siempre superará a la ficción.

El sábado. Sucedió el sábado. Matías y Dori recién casados. Acabados los fuegos del banquete los novios quedaron exhaustos. Se marcharon y abandonaron a los invitados hartos de tanta sonrisa. Dispuestos, eso sí, a compensarse mutuamente. Dori, agárrate que te meto en casa. Matías, no me tires. Dori, agárrate. Matías, ya voy. Dori, que te follo aquí mismo. Matías, no te impacientes. Dori, que ya está el pan duro. Matías, espera que orine. Dori, no aguanto. Matías, espera. Dori, en la cama te espero. Matías, ahora voy pichón. Cinco minutos.

Dori orina pero no se desprende de sus ligas. Entra en la habitación. Matías se ha dormido. Dori se desnuda. Matías ronca. Dori se duerme.

La madrugada llega tarde. Tarde y con compañero. A punto de amanecer no sólo se oyen los gallos sino a Dori gimiendo. Y gemía, y gemía y volvía a gemir como una virgen; sin peces y sin agua. A ritmo y con gusto, al paso y al vaivén, medio dormida y anestesiada aún por los excesos del banquete. Matías dormía. Matías seguía roncando. Dori seguía gimiendo. Hubo un momento en que abrió los ojos para exclamar: más Matías, más. Pero encima de ella no estaba Matías sino Luisito, el sobrino de Nicolasa, la panadera de Benalúa. Dori seguía gimiendo y Luisito no paraba. Cuando se coge carrerilla sobre una hembra como Dori, no había Dios quien parara. Matías roncaba, Matías soñaba y Dori, follaba. Luis se licenciaba.

Una puerta abierta tiene estas consecuencias. Una puerta mal cerrada puede traer gozo. Sí, ¿no es así?

Luisito se despidió de su familia y recogió a Dori el lunes en la misma puerta de su casa. Nos perdemos. Llevaremos a Benalúa en el corazón. Matías dormía porque ¿qué podía hacer sino Matías?

Basado en un hecho real pero será tarea del lector dilucidar qué pertenece a la realidad y qué a la ficción. Puedo prometer y prometo…

Reparto desoxiantisiritina

Posted in Sin sitio on enero 13, 2008 by siralsenbert

 

Retrato Niña. Simión Dalanache

Llevo tiempo sin escribir algo interesante para el blog. Se me está secando el seso pero espero hijo para junio. El sexo sin seso tiene estas consecuencias aunque no, fue sexo con seso, qué leches. Hijo, hijo de su padre. ¿Rodrigo, Jorge, Bruno, Carlos, Pablo? Es curioso, en la entrada Por fin se va lo dejé caer y nadie se sorprendió, es más, nadie me dio la enhorabuena. O no las leéis enteras, bribones, o no os alegráis de mi futura paternidad. No os preocupéis, hay asuntos más importantes en los que emplear las sinapsis pero como seáis tan cabrones de no leer mis entradas, mis cortas entradas que las escribo corticas para que no os canséis, yo, Sir Alsen Bert se va a enfadar. Un respeto al autor, joder, una lectura completa de las entradas de este blog está recomendado para liberar desoxiantisiritina y ser más feliz. Aprovechadlo, que es gratis. Vamos, ya ni las damas ni los pollos se dignan a darme la enhorabuena. ¡Válgame Dios! Estamos todos tan ocupados que nos cuesta gastar, el término es ese, un par de minutos en un blog amigo. Cómo cambian las cosas. Yo también estoy ocupado, lo confieso. Este post, ¿llevará a malentendidos? No hace falta, son muy caros.

¿Os he hablado de Sofía? Si no lo he hecho, subiré en unos días una pincelada de Sofi, la bamba. También os hablaré de lo poco que me gusta Marías en esa trilogía que ha escrito. Mil veces antes sus artículos. ¿Y de Vila-Matas, os he hablado de Vila-Matas? Estas navidades me he carteado con él. Qué emocionante todo. Pero ya os contaré, ya os contaré.

El idiota de la cebolla

Posted in Sin sitio on enero 9, 2008 by siralsenbert

 

Princesa 7. Elberg

Hoy, un acontecimiento. No me voy a la cama si no os lo cuento. Hacía tiempo que no me ocurría. Mucho, mucho tiempo. Este verano estuve a punto pero no lo conseguí. Una lástima. Sólo me ha pasado tres veces en la vida. Empezar y acabar un libro en el mismo día. Bueno, miento, aún me acuerdo de aquella tarde quinceañera en la que devoré un libro fantástico de aventuras. Sería el cuarto. Y algún otro más que ni recuerdo su título y menos su autor. Pero puedo describir aquella tarde de agosto en la que estuve durante cinco horas sobre la cama, describir las sombras que el sol producía al entrar por la ventana y sobre todo cuántas veces cerré con un portazo la puerta para que, los hasta entonces siete de los diez hermanos que ahora tengo, no me molestasen. Pero sí recuerdo las obras que no me han llevado más de un día y medio de lectura. El Idiota de Dostoievski fue devorado en una tarde y madrugada; empecé temprano, después de comer y no acabé hasta las tres de la madrugada. Con la Cuadratura del círculo de Pombo pasó algo similar, éste fue devorado en la terraza de la casa de mis padres que asoma a una plaza y una calle muy concurrida de Jaén. Durante la lectura de ese libro, sí, es verdad, vi por primera vez a la que ahora es mi mujer. Ella sí me interrumpió. Como para no interrumpir que iba la zagala. Aún era soltero, pero cuadré un círculo existencial que se resistía a cerrarse. Y ayer, ayer fue el tercer día. Hablaré con más detenimiento del libro pero lo dejo apuntado: La cebolla de Antonio Moresco (Melusina). Libro extraño, también corto, 150 páginas pero absorbente.

Hoy tenía que contar esto antes de acostarme. Leo más, no os engaño. Leo mucho más, para qué mentir. Echadle la culpa a los libros; mis voluntarias ausencias en este espacio, en el blog se debe a ellos y a mil y una editoriales. Pero me ha picado algo en el culo y no dejo de leer. Bueno, en el culo o en otra parte. Qué procaz.

Debo mini crítica al libro de Moresco. Hoy he escrito sobre él: “no me he sentido del todo a gusto durante su lectura, quizás por las elucubraciones del protagonista, quizás por no conseguir dilucidar cómo se usa una cebolla para tantas y tantas cosas”. Pero debería haber escrito: “quizás porque ¿qué persona para oír música se coloca dos muslos femeninos por cascos?¿Escucharía de verdad música?”

Ruego respondan cuando se hayan leído el libro. 10 euros. ¿Qué son 10 euros para un mileurista?