Archivo para diciembre, 2007

Por fin se va…

Posted in Sin sitio on diciembre 31, 2007 by siralsenbert

 

Bank´s Car de Boris Saveliev

Llego a casa con el ordenador recién formateado. Aún así, el hideputa sigue sin funcionar como cuando era virgen. Le he pegado un buen bocado a la manzana y me ha gustado: el año que viene, cuando se avecine la paga extra de marzo -y si la cosa está chunga para la de julio…-, invertiré de una vez por todas en un aparato que no me deje colgado en los momentos más claves e importantes de mi vida. Mac será mi compañero de viaje por los siglos de los siglos, así sea.

Sigo bebiendo whisky en mis ratos de soledad y estío -sábados noctívagos-, sigo probando y saboreándolo pero ahora, después de leer Bajo el Volcán del archiconocido Malcom Lowry, me he pasado al mezcal. Recomiendo su lectura aunque yo aviso, no es fácil.

Me he vuelto a presentar a un concurso literadado –sí, he vuelto a caer- con el seudónimo Nux Vomica o lo que es lo mismo Estricnina. Que el cuerpo aguante hasta donde pueda. Si me llevo los 1000 euros prometo invitaros a algo. Y para este 2008, un relato por mes para que los jurados de los premios sufran un poco más.

Para este 2008 que entra, que está a punto de estallar os deseo lo mejor de lo mejor -qué redundante, joder- Sí, para vosotros queridos y queridas lectoras. Sus quiero mogollón -como el trucho a la trucha- aunque no me quede más que una pantalla de ordenador para expresarlo. Expresado queda. Gracias por estar ahí, leyendo mis flatulencias literarias. Pero… prometo escribir mejor, prometo ganar algún premio de poca monta y prometo, sí, me prometo leer por lo menos tres libros al mes (uno más que ahora). Y leerlos para que dejen algo interesante entre neurona y neurona y después puedan servir para expeler más ideas propias aquí y en la Conchinchina. Porque ahora que voy a ser editor primerizo, no me quedan más cojones que ser un profesional. Bueno, tampoco habrá tanta diferencia con el 2007 que se esfuma como humo de algo -¡por fin, por Dios y por la Virgen qué año más chungo-. Vete a tomar por culo, 2007. No quiero verte ni en pintura y mira que eras impar pero qué año, nenes, qué año.

Y bueno, por prometer que no quede: prometo post semanal, aquí, en este blog; prometo hijo (Rodrigo) o hija (Claudia) para junio de 2008 -cruzo los dedos para que todo siga bien- y sobre todo, prometo mostrar mi afecto por vusotros, payos. Esto último es fácil.

Mil abrazos, mil besos y un chin, chin en andaluz.

Feliz entradita de año, nenes, pollos y polluelas.

 

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Como yo

Posted in Sin sitio on diciembre 24, 2007 by siralsenbert

Empiezo a intuir que 2008 será un año vilamatasiano. Y más, después de cartearme con él por correo electrónico durante un ejercicio del master que estoy cursando. Recomendable.

Rescato ahora un texto suyo localizado en la Revista Narrativas que me ha gustado por su frescura de hortaliza y sus descripciones. Me gustaría escribir como él. Pombo cubrió una etapa. Ahora, Vila-Matas…

“Destesto el verano, es sudor de las suegras despatarradas por las arenas del circo de las playas, los arroces al sol, los pañuelos para el sudor. Me parece que el frío es muy elegante y se ríe de una manera infinitamente seria. Y el resto es silencio, vulgaridad, hedor y gordura de caseta de baño. Me fascinan los copos suspendidos en el aire. Amo las ventiscas, la espectral luz de la lluvia, la azarosa geometría de la blancura de las paredes de esta casa”

Como yo.

Y la Claudia Mun

Posted in Sin sitio on diciembre 22, 2007 by siralsenbert

Recorriendo el mundo bloguero, he dado con el  blog de una tal Claudia Mun, hija de un mileurista. La primera entrada os la copio y pego. Llaneza y sinceridad, eso es lo que hace falta.

 

Hoy empiezo esta bitácora. Por lo menos es gratis. Soy Claudia Mun, hija de un mileurista andaluz y obrero de una fábrica. Podría haber titulado el blog como Claudia Mun, hija de puta. Al fin y al cabo, ¿qué diferencia hay? Ser hija de un mileurista es la forma más fácil para caer en las redes de la prostitución. Pero mi papá es muy bueno y me tiene, hasta ahora bien atendida. Ya os contaré, ya os contaré.

Me llamo Claudia Mun. Ya lo he dicho. Me depilo el bigote el primer sábado de cada mes; las piernas todos los viernes y el coño una vez al trimestre. Como hija de mileurista, preciso de un aumento de paga pero no de periodicidad en mis depilaciones. Ya está bien. Además, no tengo ni novio ni chico que me folle cuando me de la gana. Soy hija de mileurista y lanzaré el anzuelo para atrapar a un chico de posibles, de alta gama y sobre todo con dinero. Pero recordad, no soy una zorra sino una hija de mileurista.

Sin bello vello

Posted in Sin sitio on diciembre 18, 2007 by siralsenbert

 

This is orange! by Sir Alsen Bert

 

 

Sí, es verdad. Sólo los cojones no pierden nunca el pelo, el vello. Es una verdad que no hay que demostrar. Si aún duda porque es usted calvo, deje de leer, desabróchese el cinturón, bájese todo y compruébelo. No, no lo ha hecho, usted sabe que sus cojones tienen vello a no ser que sea un actor porno y por razones de estética e higiene se los haya afeitado. Frente a un coño rasurado, un par de cojones afeitados. Sí señor, eso es ser condescendiente, deferente, amable. Este post ha tenido su origen en unas letras de Pavese. Hablaba de Shakespeare y de repente, sin pedir permiso, escribe eso otro de “una mujer cocinada en salsa de cojones” y entrecomilla sin cortarse la palabra “cojones”. No he conocido hasta el día de hoy a varón que le gustase tener los cojones entrecomillados. Es un abuso de confianza, es un pellizcar sin causa, es provocar el dolor a alguien que te da placer. El varón da placer, también hay que reconocerlo, sea cual sea el sexo que esté enfrente, o en horizontal. Ruego pues, desde este preciso momento, que dejen ustedes de entrecomillar la palabra cojones porque de lo contrario, me veré en la obligación de denunciarles y darles la suficiente bibliografía para que queden convencidos de que los cojones del ciudadano medio siempre lucirán un bello vello protector que no hay que esconder, ni entrecomillar ni afeitar. Bueno, hay excepciones, pero contadas.

 

¿Te levantarías?

Posted in Sin sitio on diciembre 11, 2007 by siralsenbert

 

Banana Split by Mel Ramos

¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? (Mt 18, 12-14)

Suponed por el contrario que alguien está sentado durante la cena de nochebuena y tiene frente a él una fuente con noventa y nueve cigalas recién cocidas y una botella de un frío y espumoso vino blanco. Supongan igualmente que las compró esta mañana en el puesto que Luisa, la rubia, la guapa, la curvilínea dama y moza tiene en el mercado de abastos. Pero imaginemos más. Imaginemos pues que a Sebastián Montizón esas noventa y nueve cigalas, ese casi kilo y medio de bichos le ha supuesto quedarse sin el cincuenta por ciento del sueldo de mes de diciembre –sin contar la paga extra-. Afinemos el supuesto porque nos revela que Sebastián Montizón gana 1200 euros al mes –como todo mileurista mal nacido-. Supongamos que lo ha hecho, supongamos que de verdad está sentado solo en una de las tres sillas que tiene el salón-comedor y que sobre la mesa, frente a frente tiene un plato de cigalas y una botella de Laurent Perrier Ultra Brut; supongamos más, más, más. Y suponemos que Luisa, la rubia, no le ha engañado ni en el precio del kilo de cigalas ni en la calidad de los crustáceos. Bien, así pues Sebastián se siente ya preparado para celebrar la nochebuena consigo mismo, con toda su circunstancia, con su sombra acomodada, con su desgracia infinita y con toda la gilipollez que ha ido acumulando a lo largo de su vida. Bien, pues imagínense por un momento –como sucedió después- que en ese mismo segundo, en ese segundo de pascua, en el preciso instante en que el Sebastián Montizón iba a escanciar la primera copa de Perrier, suena el timbre de la puerta del piso. ¿Iba a dejar Sebastián las noventa y nueve cigalas de la fuente y el Perrier Utra Brut solos? ¿Se levantaría para abrir la puerta y descubrir quién era? ¿Esperaría detrás de la puerta la puta cigala número cien, la que le desolló vivo el sueldo? ¿Sería Luisa, la de todos los contornos que obnubilaban a cualquier macho ultra bruto, la que se encontraba allí? Yo abrí la puerta y descubrí quién pulsó el timbre del piso del gilipollas de Sebastián Montizón.

Manual de la perfecta cabrona

Posted in Sin sitio on diciembre 3, 2007 by siralsenbert

Camilla Art by Mel Ramos

Probando cositas nuevas…

porque quiero subir un pdf desde web…

porque quiero editar online una revista de periodicidad lustral

porque quiero explotar todos los resortes que ofrece la web para divulgar mis chuminás…

Necesito a una perfecta cabrona, ya sea herramienta, ya hembra porque lo he encontrado, sí, he encontrado el ¡¡youtube!! de textos.

Me gustan, cabronas o no.