Archivo para noviembre, 2007

Mañana lo fuimos

Posted in Sin sitio on noviembre 24, 2007 by siralsenbert

Batmobile Art. Mel Ramos

Cuando fuimos los mejores. Así titula Loquillo una de sus canciones. Y fuimos los mejores en algún momento de nuestras vidas. Ahora con mirada retrospectiva, a estos treinta y tantos, mientras estamos apoyados en la barra de un bar, pensamos en aquello, en ¿cuándo fuimos los mejores? Es el tren, ese que dicen, el que pasa una vez. ¿Una sola vez? No creo en esa máxima. Nunca he creído en las únicas oportunidades que aparecen y desaparecen de la nada. Pasa cuantas veces te de la gana y seas capaz de preparar el terreno para ello. El esfuerzo, la voluntad y un cúmulo de casualidades dibujan otro tren al fondo. Cuántas veces quieras, cien, mil, dos mil. Cuando fuimos los mejores sin parné todo tenía más mérito. Y me preguntaba si era más fácil ser el mejor con dinero. Se podría; pero un verbo en condicional tiene sus qués, su condición de qué. No, no se podría. Hay calañas y calañas, talento y talentos, trabajo y tajo. El embrollo sólo se reduce a saber elegir. En la elección está el secreto de todo. Pero fuimos en algún momento los mejores, sí, lo fuimos y, lo seremos. Creedlo.

Koki no ladra, habla.

Posted in Sin sitio on noviembre 16, 2007 by siralsenbert

 

 

Psst Growl. Al Capo

Escribí hace tiempo este texto en otro blog. Koki es real, no me llega a la rodilla, perdón, al tobillo. Koki más que un perro, es una rata doméstica pero vivir vive como Dios y mejor que veinte niños en Ruanda, en China, en India, en mi barrio gitano. Puto Koki…

“Sigo sin putas, sigo sin plumas. Es una actitud vital. A veces recomiendo a mis lectores que se acerquen a la droguería Flores –droguería de barrio donde las haya- para que se hagan con varios litros de lejía Cano. Yo abro la boca y ellos me la enjuagan.

Sí, voy a hablar de Coqui, Coki o Koki. O como su perra madre lo parió. Se ha convertido en ciudadano, en ciudadano de clase media. Tiene orinal fucsia y comedero de color berenjena. Suele dar por culo a las horas más insospechadas: ladra mientras sus dueños hacen el amor; cuando follan, se calma. Existe una sutil diferencia, una barbilampiña diferencia. A Koki le miman, le hacen caricias y cuando se deja, lo pajean de gusto. Una de las dueñas, hermana de su hermana melliza, le abre las piernas, la otra –melliza igualmente de la primera hermana melliza- le acaricia las gónadas y el padre, que es tartamudo, le marca el ritmo; ya sabéis, algo parecido a: va, va, va, va-mos ko, ko, kooooki. La madre de las mellizas y mujer del tartamudo, cuando acaba la felación le pregunta si se ha quedado satisfecho como si de otro hijo se tratara y después acaba con la misma cuestión: dime Koki, ¿qué vas a ser de mayor? Koki responde, ladra con rontundidad. Ese último ladrido tiene efectos inmediatos: hace que la madre de las hermanas, expertas en felaciones boca a boca, pajas rusas y demás menesteres, se suba la falda como aireándose el flequillo y de camino aprovecha y también se airea el coño. Se marcha así de la cocina, que es el lugar donde sucede todo pero profiere antes de salir de ella, una especie de me cago en tu puta madre, Koki, qué bien vives. Es un can con suerte, es un ciudadano más, qué le puede faltar. Pero yo a Koki lo haría un perro de verdad de una sentá. Lo enfretaría con mi pastor medio belga, medio alemán y con mi otro perro, una pastora con ojos como los del Bowie. Se cagaría de miedo y Yako que es un macho como él, le daría pellizquitos en el hocico hasta dejarle sin sentido. Pero mis perros, sitos en el campo, son felices. No me gusta el chucho, no me gusta Koki, el perro de mis vecinas.”

Mileurista y slotero

Posted in Sin sitio on noviembre 11, 2007 by siralsenbert

Es verdad. Nunca he hablado de coches, con lo que me gustan. Sí, me gustan los coches. Quien habla de mujeres habla de coches. Mi marca preferida, por encima de todas, de todas, de todas las demás es Maserati. Mi model favorito, el Quattroporte. Hoy he vuelto a visitar su web; la visito por lo menos un par de veces al mes. Me fascina. Me creo millonario viendo qué modelo elegir. Será difícil que pueda conducir alguna vez uno, pero ¿quién sabe? Hasta para estas suposiciones soy ambicioso, optimista, ¿ingenuo? ¿Quién se puede permitir uno? Los hay, y muchos, que sí se lo pueden permitir. Me jode no estar entre ellos, me jode, de verdad. Me conformo entonces, era mi vertiente hasta hoy desconocida, con mis coches de Slot (para los no entendidos, de Scalextric). Aquí soy muy competitivo. Me jode –por segunda vez la palabrita- no quedar bien. Participo incluso en un foro, no tengo tiempo para más. Qué cosas, nenes. Tan literario y tan slotero. Un vicio oculto, un hobby tremendo. Si hubiese nacido mujer, tendría ahora en mi rincón –donde tengo ahora unos cuantos cochecitos con caja de herramientas repleta de neumáticos, coronas, ejes, piñones, carrocerías, aceite…- una casa de muñecas; decorada, limpia y brillante. Pero he nacido hombre y desde que hice mi primera comunión tengo el gusanillo del Slot en la sangre. Es otro mundo, como el de los coches, como el de las mujeres, como el de las morenas. Hoy he competido con un Aston Martin precioso. He quedado quinto. Mi orgullo intacto. Ha sido el mejor puesto desde que empezó el campeonato de Scalextric Digital. A día de hoy, estoy en quinta posición dentro la clasificación; de dieciocho pilotos. No está mal. Me gusta, me divierto y suelto adrenalina acumulada durante la semana de esta manera. Me exalto si me adelantan y me rasco los huevos mientras sobrepaso a otro piloto. En carrera soy así de burdo, procaz y malo. Me gustan los coches. Quiero que me regaléis entre todos un curso de conducción de esos que organizan de higos a brevas BMW. Sí, quiero sentir la velocidad hasta el límite. Pero he nacido mileurista y slotero, ¿qué pasa, pollos?

Chus en volandas

Posted in Sin sitio on noviembre 9, 2007 by siralsenbert

 

Megu Megùn les Reves du funambole. Eduardo C. Grimaldi.

Ocurrió un domingo. Una vieja pasaba el cepillo de la ofrenda en la misa de nueve. Al llegar al tercer banco del coro, donde estaba sentado X, éste le zancadilleó; aún no se sabe si fue a propósito o fue un despiste. Las monedas se esparcieron por el pasillo central que dividía las dos hileras de bancos. X, sin hacer nada por evitar la caída, veía cómo la vieja se descoyuntaba. Se tapó los oídos para evitar escuchar la caída y el alarido de la vieja, la pobre vieja. Los soportes de los bancos de las iglesias son de madera cúbica, con todas sus aristas; una potencial herramienta asesina para una vieja como Cecilia. Murió días después y X a sus dieciséis años, se hizo ateo. Su conciencia le repetía que si Dios hubiese estado allí, la hubiese socorrido como socorrió a Jesucristo a evitar la tentación de tirarse por aquel precipicio a instancias del demonio; “venga, anímate, los ángeles de Dios te recogerán en volandas y aquí paz y después gloria, Chus”. Pero Chus era hijo de Dios, qué pollas. La anciana también pero en otro estrato, en otra escala, la humana, la indefensa, la privada de inmunidad. X dejó de ir a misa. X se amputó la pierna con la que zancadilleó a Cecilia. X estaba hasta los cojones de los teólogos que se preguntaban: ¿qué fuerza mora en el interior del hombre? ¿Qué fuerza mulata el interior del hombre? Yo, no tengo ni puta idea de cómo un tipo como X, pudo zancadillear a una anciana como Cecilia y después, arrepentido, mutilarse la pierna derecha. Pero lo hizo, el fijoputa, lo hizo y lo más sorprendente de todo este relato es su veracidad aunque no os lo creáis. Aquí la ficción se ha ido con el rabo entre las piernas (Y con el tridente ensangrentado)

Mujeres

Posted in Sin sitio on noviembre 6, 2007 by siralsenbert

Recojo el testigo que me ha dejado en las manos Miranda, para continuar con el juego. Hoy iba a escribir de un zagal que zandadillea a… pero otro día.

La primera es la primera. No puedo evitarlo, sueño con ella y desparramo mi imaginación con sus hechuras e interpretaciones. Si fuese actor, lo sería por rodar junto a ella. Está hecha por Dios -bueno, todas las que aquí nombre están hechas directamente por Dios y por la Naturaleza- y si en el paraíso que siempre nos han prometido no hay zagalas como ellas, nos han mentido; el paraíso está aquí. Al igual que Porti no sé que foto elegir. He elegido estas por la sensualidad, visceralidad y feminidad que muestra. Está buenísima. Y qué mejor dieta de adelgazamiento que un continuado refocile con ella.

Como segunda candidata otra actriz, Julia Ormond. Por la luminosidad de su cara, por la dulzura de su expresión, por su familiaridad con una novieta que tuve, por ser otra mujer bandera, por encarnar a la mujer medieval que me gustaría encontrar en mi alcoba:

Y tras esta Julia, una Juliette, la Binoche. Otra que tal baila. Me quedé prendado de ella en la películas Azul, Blanco y Rojo de Kieslowski y qué decir de ella además de guapa, una maravillosa y profesional actriz:

Y como esto va de morenas, otra belleza, otra mujer por la que perdí la noción de la realidad durante un buen tiempo. Su belleza es tan real como la película que protagonizó: Amelie. Ella es Audrey Tautou y como todas las que aquí presento, zagala para quedarte sin respiración si te la encuentras por la calle. Bendito sea el Señor qué poderío:

Mi adolescencia corrió a la par que ella. Llegué a enamorarme perdidamente de su figura, su expresión y su risa. Era, hasta ese momento, la mujer más guapa que había sobre la tierra. Pero los reinados no duran toda la vida, nena. Hablo de Andie McDowell. Casi perfecta:

Y la subyugante, lasciva, traviesa y mujer Sharleen Spitieri del grupo Texas. Cerraba los ojos mientras escuchaba sus canciones y vualá, parecía acariciarla. Todo un bellezón.

Y tras Juliette, Julia. Irremediablemente la novia de América. Creo que fui de los primeros en decirlo públicamente. Sí, me encanta Julia porque entre otras cosas también está muy buena. Como veis los criterios son siempre físicos y de pura atracción del macho hacia la hembra. Faltaría más. Si no, la especie ya se hubiese extinguido. Que no sé que hubiera sido mejor.

Y como española finalista mi admirada Ariadna Gil. Es guapa, muy guapa, genial, lista y muy , muy interesnate. Ese corte de pelo cortito me vuelve del revés. Una española, faltaría más. Belleza, desparpajo, latinidad y sangre medio gitana, medio árabe, medio goda y romana. Y estas son todas, ni una más, ni una menos. Lástima que no haya vida suficiente para rondarlas, agasajarlas e ir a por ellas, que si no, iría. Dejo el testito a Eva la alegre, a Jaume,el escritor, a Siono el pollo, a Impresentable, a Edgar y Pauline, a Juan Pérez el viñetero, a Jesús Tíscar y a Cinzia. Y cómo no, a Xenia, aunque a ella ya le ha invitado Miranda. Xenia es morena, juas, juas…

Y bueno, iba a poner la foto de mi mujer que recoge la sensualidad de Mónica, la finura de la Ormond y la Tautou, la chispa de Binoche, la mirada de la primera foto de McDowell -igualica-, la boca de Spitieri y los ojos de la Roberts. Y seguro que cuando se corte el pelo le da un aire a Ariadna. Y no pongo la foto porque hay que preservar ciertas intimidades.

¿Forma de treballar?

Posted in Sin sitio on noviembre 5, 2007 by siralsenbert

 

Verde. Leonardo Aguirre

Lo he visto escrito por ahí, en un blog que me ha indicado Jaume Durán. Lo he visto por ahí. Está mal escrito. Charnego (inmigrante de habla no catalana –todo inmigrante, pues-) no se escribe con X. El charnego no es una puta eterna; sobra la X como sobra la simplez, el desprecio con el que se habla allí del charnego. Lo estulto y lo obtuso, todo con mayúsculas. Charnego es el ciudadano de la novena provincia andaluza. Es una verdad de fe para mí. Está escrito en la Historia Económica de España. Charnego es el rescatador, Charnego es el que trabajó de sol a sol; y se ganó el respeto, y se creó un derecho: el de vivir en esa tierra porque digan lo que digan, hablen como hablen, también es suya por derecho. Charnego como gato callejero, como un mil leches, como un charnego que trajo la prosperidad sin preguntar. Así lo canta también Loquillo. Ahora, Cataluña tiene un presidente cordobés, bueno, de padres charnegos. ¿Novena provincia? Sí, ¿por qué no? Charnegolandia se la conoce por aquí, por Andalucía. ¿Será por la forma de treballar?

Mono mecánico

Posted in Sin sitio on noviembre 3, 2007 by siralsenbert

Pop por encargo. Cristian Balmes

Retratos Pop por encargo. Cristian Barnes

Soy de los que piensan que de la compañía humana no se puede esperar nada bueno. A mi creencia podéis añadirle alguna matización pero no la astilléis. Es como esa otra sentencia que no sé si es mía o de otro puesto que la tengo apuntada en la Moleskine sin entrecomillado; ahora la entrecomillo, vaya a mosquearse alguien. Yo, sí, yo también puedo mosquearme: “el hombre moderno usa para las tareas domésticas el mismo mono que usa el mecánico para cambiar el aceite del coche”. ¿Qué os parece? No, no se puede esperar nada bueno del ser humano. Como el pendrive de reproches del que os hablaba hace unos días. ¿Reproches? ¿A quién? A otro de la misma especie, a un hombre, a una mujer. Acabo de encontrar la cita entera del mono y del mecánico. Es mía y quedó anotada dos páginas atrás de la primera que he escrito. Sucedió y quedó escrita un 14 de octubre: “para las tareas domésticas él usaba el mono de mecánico que había ganado en la tómbola de la feria de su ciudad. Concebía lo doméstico como una tarea sucia, como una tarea donde la grasa y la llave inglesa eran las herramientas más precisas para mantener su casa, su sitio doméstico en condiciones salubre”. Es rara la cita pero más raro es la relación con la primera sentencia. No esperéis nada bueno del género humano. Es un consejo -a pesar de que ni me lo habéis pedido-