Mi nombre es Jenny

Jennifer de Josie McCoy

La cabeza humana sólo es realmente una cabeza humana cuando busca los defectos de la Humanidad (Thomas Bernhard en su novela Maestros antiguos)

Jennifer Rosso. Esta vez no he sustraído el nombre de mi buzón de spam. Es real. Jennifer Rosso llegó a existir.

Jennifer Rosso se enteró de la muerte de su padre mientras desayunaba media tostada de aceite y un cortado en el Café del Yelmo. Pasó la página del periódico que leía y allí pudo leer su nombre, con una tipografía espectacular: Don Francisco Rosso Atalaya. Como lo escribo. Jennifer Rosso se enteró de la muerte de Francisco Rosso por una puta esquela que encontró en el diario local mientras desayunaba. La humanidad es imperfecta y este suceso podría servir de ejemplo.

Jennifer Rosso empezó a temblar. Manchó de aceite la chaqueta de ante que llevaba. Tiró el vaso de agua del cliente que tenía junto a ella. Se enjugó las lágrimas que empezaban a recorrer sus mejillas con el envés de su mano a la par que su dedo pulgar e índice sujetaban temblorosamente la pequeña taza de café. El café se desparramó. No había otra salida lógica. Y manchó la agenda del segundo cliente que tenía, esta vez, a su derecha.

El que busca halla, solía repetir su padre y quien busca encuentra apostillaba siempre ella.

Fracisco Rosso murió y su hija Jennifer Rosso se enteró de su muerte mientras desayunaba un café cortado y media tostada de aceite. La sal, siempre la pone la vida.

Anuncios

7 comentarios to “Mi nombre es Jenny”

  1. Ya, Jenny, pero no nos cuenta si tiene tetas bamboleantes, que es lo que nos interesa.

  2. Sir, últimamente estás muy señorito y poco aplicado. ¿Cómo nos puedes dejar con la miel en los labios?

  3. Ni tetas, ni bragas, ni poca aplicación, amigas mías de mi “arma”

  4. La sal la pone la vida, en realidad creo que solo nosotros ponemos el azúcar y la sal. Chungo lo de la Jenniffer, pero bueno, cualquier situación es difícil como para encajar una noticia como esta. Muy gráfico el texto, eso sí, aunque sea la foto real de Jenniffer… tiene algo que no me gusta, quizás ese filtro azul pasteloso.

  5. jaumeduran Says:

    Pues a mi me encanta.Y creo que no se llama Jenny. Estoy seguro de que se llama Sandra

  6. La foto la elegí porque se ve a Jenny tras la neblina de lo cotidiano, de la costumbre, del me como esa tostada con aceite y ya se puede parar el mundo que yo voy a seguir hincándole el diente. De los meses que pasan sin estar junto a los que quieres y de ese me da igual resultado de una buena dosis de narcóticos. La Jenny, quieras o no, es una desgraciada, la pobre.

    O Sandra, como dice Jaume, o como Sandra, la desgraciá.

  7. Esa sal!….y algún otro condimento?

    Pobre mujer….

    Saludito otoñal.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: