Gominolas de hotel

 

Madrid. Ouka Leele

Al entrar a un hotel siempre te puedes encontrar un extraño cartel que reza: se ruega el consumo moderado de gominolas.

La perplejidad te inunda, te acosa, son momentos en los que no te fías ni de tu sombra, ni de ti mismo, no puedes creerlo, miras a un lado, miras a otro; compruebas que estás frente a la puerta del ascensor del hotel -sí, es un hotel- que te llevará a tu habitación y frente a esa extraña recomendación; relees con el rabillo del ojo de nuevo el cartel, te ríes, sólo queda reírte del cartelito de los cojones pero adviertes a la vez que eres el único que lo hace. Allí hay gente enchaquetada, vestida de punta en blanco, serios, con sus maletines de negocios, sus corbatas de seda, sus miradas de empresa. Lo vuelves a leer. Necesitas recuperarte, tú y tu confianza en ti mismo. Y a tu sombra tras el desprecio que le has hecho: no te has fiado de ella y has de recuperarla. Lo relees. No te queda más opción que hacerlo para creértelo. Ya han sido tres las veces que lo has leído. Y te ríes por segunda vez. La situación es irracional, surrealista. Allí en ese hotel de cinco estrellas con extras sorpresa (rezaba el catálogo de la agencia de viajes). Tomas el ascensor, pulsas el botón número cinco. Asciendes, nadie va contigo, te hablas a ti mismo, repites en voz baja, en voz alta –nadie te escucha-: “tiene cojones la cosa, ¡consumo moderado de gominotas!, tiene guasa, joder”.

Sales del ascensor, sacas las llaves de la habitación 517 y abres la puerta. De repente lo entiendes todo; te ríes, te quitas la chaqueta, la corbata, la camisa, los zapatos, los calcetines, los pantalones. Te quedas en calzoncillos. Apagas la luz y sigues riéndote.

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5 comentarios to “Gominolas de hotel”

  1. Que lo he leído y está muy bien. Y que no se me ocurre comentarte nada porque tengo el cerebro estrujado hoy. Me ha gustado.

  2. Oye, pues para el cerebro estrujado, algo de música clásica, tú que sabes…
    A descansar.

  3. No recuerdo lo que quería comentar porque he leído lo del cerebro estrujado de Sokolina y me voy a su blog a ver qué se escribe con el cerebro en esas condiciones …

  4. Sir Alsen Bert Says:

    En esas condiciones…

  5. …pues, no puedo decir que no me ha gustado… pero ni fu ni fa… lo siento chico. Eso sí 😉 lo salva la pintura 😉

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