Archivo para agosto 26, 2007

Dime, musa.

Posted in Sin sitio on agosto 26, 2007 by siralsenbert

 

 

Explícamelo de Marcos de Miguel Morón

Tienes el archivo abierto y no sabes qué vas a escribir esta noche. Está en Word y clasificado en la carpeta Blogs. Lo has titulado “Suripanta y Noctívaga”. Has cerrado previamente la carpeta Relatuchos porque llevas dos noches en las que te tiene comido el cerebro el relato del monaguillo que decide un domingo hacerle la zancadilla en el momento de la colecta a la anciana Ceferina, sí, la de ochenta y dos años. Déjalo madurar y cree este consejo que te doy. Abandona por unos días el escribir con el teclado. Recupera tu pluma y tus hojas de papel. Sí, verás qué cambio. Cuando la tinta esté seca, te presentará otras entendederas.

Ya lo sé, lo pensabas ayer. A estas alturas del cuento has perdido la memoria. Te cuesta recordar el nombre de cada uno de los diecisiete o veinte blogs que has abierto a lo largo de tu vida. Así no hay nada que cuaje, mozo. Tienes el archivo abierto y la página la completan tus anteriores entradas. Has decidido fecharlas. No sé, no sé si te valdrá para el concurso. No llegan a diez. Reconócelo, ahora te cuesta escribir algo con más enjundia. Con lo prolífico que tú has sido cuando te habías decidido a ser procaz. Ahora entras aquí medio remilgado, medio amariconado. Y te cuesta escribir. Deberías dejar de leer un día y centrarte en hilar palabras e ideas. Sí, joder, sí, deberías obligarte a escribir una entrada cada dos días y del tema que te salga de los cojones. No te lee casi nadie, tu familia no conoce la existencia de este blog, tus jefes tampoco y tu mujer sólo sabe que te presentas a los concursos como Sir Alsen Bert. Bueno, de vez en cuando le das a leer algo y ella sólo se limita a dibujar algo bonito en algún margen.

Obligatorio como misa de domingo, el escribir to-dos los días. Algo necesario para el que cree en la escritura. Sí, joder, aunque de vez en cuando uses la procacidad pero no lo dejes pasar más de dos días. Ya lo sabes; los veintidós blogs -¿eran veintidós?- que has tenido sólo te han servido para tirar de ellos y fabricar otras historias que aún no has dado a conocer. Vale, vale, no te obligo a eso, lo sé, eres muy remilgado para eso que dices, sí, hombre, para eso que denominas relatos de mierda. Escribe diariamente, aunque te cueste dos horas más de sueño. Yo, que soy tu musa te prometo que recompensaré tus elucubraciones extasiándote como me pidas. Pero antes, tienen que ser muy buenas porque si no, te dan por culo, muñeco.

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