Lo conocía
O me quedo, que hace calor. Y se ve el blog ahora tan oscurito y fresquito. O me voy, qué pollas.
Ayer conocí a un chaval con cara de perro pachón. Miento. Ayer no fue. Sucedió el domingo 8 de junio. El sol le deslumbraba y apenas si podía abrir los ojos para saber con quién estaba hablando. Yo, no hacía más que decirle, Rodrigo, despierta; Rodrigo, sonríe. Ya estás en este puto mundo y no sabes lo que te espera. No suelo dar la vida por nadie pero mira -me dije-, sin apenas conocerte, me ofrezco desde ahora a dar la vida por ti. Vulgarmente se expresa así: “me parto la cara por ti”. Sí, me la partiré por ti cuantas veces haga falta, lleves o no lleves razón. Rodrigo, has tenido suerte. Rodrigo, me chifla tu nombre. Rodrigo, hijo mío, bienvenido al mundo. He mentido, te conozco. Eres desde hoy ese 50% de magia que llevaba mi espermatozoide al óvulo sensual de tu madre.
PD: Esta entrada cierra esta blog. Me marcho a Tricentésimo
Junio 15, 2008 a 1:38 pm
Hala!!!
Enhorabuena!!!
Un abrazo.
M.
Junio 20, 2008 a 3:34 am
En serio lo dejas?
bueno bueno…me va a hacer falta…lo sabes.
Un beso