Rescate de la pincelada

Pinceladas. Real Ortuño
Después de la acusación me acordé de Bouilhet. Me sentí señalado pero no terminaba de reconocerme. Buscaba y rebuscaba y en esencia, no, no me reconocía. Nombró a un tal Alsen Bert, -otro esquizofrénico perdido- cuya vida manuscrita se reducía a las mujeres, a su presencia, a su agradable respirar, a su lánguido encanto, a sus braguitas malvas y como no, a la tipología con la que podía describirse la expresión a horcajadas. Pero no, a mí me costaba encasillar mi existencia a ese sólo y exclusivo reducto vital. Había más cajones en el mueble pero muchos parecían olvidar que el interesado mostraba siempre la faceta que quería y nunca, o casi nunca, la que otros desearían o querrían. Todo quedaba en etéreo anhelo. El que habla tal y como vive es el vecino del quinto, un francés llamado Bernard Louis Poncer di Lion que traducido –es lo único que voy a traducir- se leería Bernard Louis Placer de León. Una cosa, nenes.
Octubre 20, 2007 a 2:47 am
Preciosa imagen y que viva el placer. A mi me gustan todos tus cajones, no sólo uno…
Besos apretaos
Octubre 20, 2007 a 11:15 pm
Gracias, zagalilla acompasada.
Octubre 23, 2007 a 4:20 pm
Queda un día.
Octubre 23, 2007 a 4:20 pm
No, perdón, dos días.
Octubre 25, 2007 a 8:45 am
¡Felicidades, Sir Alsen! Qué tengas un muy feliz cumpleaños y lo pases muy bien. Y que el día te sea propicio, y que rías y hagas aquello que más te gusta.
Un beso, caballero.
L.
Octubre 25, 2007 a 8:07 pm
Felicidades, zagal.
Que disfrutes lo que te queda de día,
)
Saludetes
Octubre 25, 2007 a 10:41 pm
Muchas gracias a las dos. Estáis hechas dos joyas muy bien pulimentadas.