Mujer con pelota

Mujer con pelota de Paul Delvaux
Sí, lo reconozco, me hubiese gustado ser el autor de este fragmento:
“En M…, una de las ciudades más importantes de la Italia superior, la Marquesa de O… una dama de intachable fama y madre de varios niños distinguidos y bien educados, hizo saber por medio de los periódicos: que, sin conocer en qué circunstancias, hallábase embarazada y rogaba al padre del niño que iba a dar a luz que se diese a conocer, pues estaba decidida, por motivos familiares, a casarse con él.”
(Heinrich Von Kleist. El terremoto de Chile)
Mañana más…
Agosto 28, 2007 a 1:35 am
Maravilloso fragmento. Jaja. Hace poco leí que en este país que nos rodea se maneja como cierta la cifra de un millón y medio de potenciales bastardos. No está nada mal. Digamos que con esto de la paternidad ocurre como con las tonterías basadas en raza y nación. La mezcla enriquece, o asesina. Pero, en fin, tiende a enriquecer más que a asesinar. Tú ya me entiendes, sir.
Y nada, que es una pena no usar GoogleTalk porque esta noche me has pillado en pleno pulido de mi última paranoia y no habría estado mal charlar sobre ello.
saludos
Agosto 28, 2007 a 2:54 pm
Esto sí que es un anuncio de contactos y no lo que corre por ahí :p
Agosto 29, 2007 a 12:08 am
Muy sibilino, Alegría, pero al fin y al cabo un anuncio de contactos. Buen punto de vista.
Sí, South, la mezcla está siempre buena aunque el whisky siempre lo bebo solo con tres o cuatro cubitos, jeje. Apenas hablo por esos vericuetos mensajeros. Todo contacto sin café, sin tabaco y sin risas nunca me ha gustado.
Un saludo y disfruta de tus vacaciones. A tope, si puede ser. Ah, bienvenido, todo un honor, coño -no, no sobra el coño-